domingo, 5 de junio de 2011

El Catalejo (20) La mala bilis de los pro-sistema

Las huestes pro-sistemas, los máximos exponentes del “anti-nosotros”, afilan sus cuchillos. Leo hoy, con un plus de indignación si cabe, los artículos de dos de los más señeros opinadores de un diario de Tenerife, conocido por sus posiciones cercanas a la xenofobia, agitador del pleito insular, postulante de un nacionalismo decimonónico y neoindigenista, donde insultan zafiamente a todo lo que tenga que ver con el 15M. El primero de ellos parece obsesionado con la cosa higienista (aunque solo le faltaría pasarse a la eugenesia como digno émulo de Goebbels). Para muestra un botón: “(...) los greñudos (…) están cagándolo todo, que son unos merdellones”. “(...) en tiempos de Franco (…) aprendías a comportarte y en esta a hacer lo que te da la gana”. “(...) a los de la Puerta del Sol (…) un agüita les vendría bien porque estos huyen del agua como los gatos. Un baldeado los dejaría limpitos que da gusto y sin ganas de repetir (...)”. “Aguarlos (…) para que aflojen esas greñas y se desprendan esas ladillas (...)”. El otro articulista, menos procaz pero igualmente eficaz en su cometido, afirma: “¿Por qué no nos indignamos menos con los políticos y nos abnegamos más con nosotros mismos (…)?”. Esta colección de dislates, de falacias ad hominen ofensivo, es una clara muestra de lo que se destila en las oligarquías que nos gobiernan. Pura bilis contra todo lo que se mueva. Precisamente el periódico El País de hoy afirma, según una encuesta, que “la gran mayoría [de la ciudadanía] respalda la indignación del 15M”. Esto debe ser, precisamente, lo que los pone nerviosos. De otra manera, ni se habrían molestado en dirigir su afilada pluma contra una inofensiva minoría. Eso de que haya una percepción creciente de que nuestro sistema político hace aguas, de la necesidad de un empoderamiento ciudadano y de una democracia real, supone una clara amenaza para una casta de individuos bien instalada en el orden actual de cosas.
Como muy bien afirma José Luis Sampedro “los que atacan el 15M son el ayer”. Representan un mundo destructivo que se resiste a morir, que defiende a zarpazos los privilegios de una élite enrocada en prebendas de todo tipo. ¿Se imaginan a uno de esos “greñudos” dirigiéndose en un medio de comunicación de masas, si tuviera la oportunidad (que difícilmente la tendrá), en esos mismos términos contra políticos y banqueros? Inmediatamente se encargarían de poner de manifiesto la violencia de su lenguaje y la amenaza que representaría para la convivencia ciudadana. Se convertiría en un claro ejemplo de la maldad e inconveniencia de sus ideas. Pero, tranquilos: solo quienes hacen gala de una mínima ética ciudadana tienen claro que no se debe pagar con la misma moneda.

1 comentario:

  1. Un comentario constructivo: La idealización de los próximos, demonización de los objetores….

    Parece ser que es inevitable la presencia en los medios de un proceso de atribución en el que cada parte dirige a su adversario media docena de etiquetas, representando un grupo heterogéneo como si fuese homogéneo bien definido, un muñeco de paja... . Es verdad que el carquismo procede por estereotipos, como usted bien comente, pero también es cierto, que también se procede a crear caricaturas de los pro-sistemas de mala bilis.

    Gracias, una vez más, por sus muy interesantes comentarios.

    Un saludo.

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